
El césped de Wimbledon vuelve a poner a prueba a los tenistas argentinos. Históricamente esquiva para las raquetas nacionales, la superficie más tradicional del circuito recibirá desde este lunes a una delegación albiceleste que combina experiencia, actualidad, talento emergente y renovadas expectativas.
Desde los tiempos de Guillermo Vilas, quien supo conquistar títulos importantes sobre pasto aunque nunca logró coronarse en Londres, Wimbledon representa un desafío especial para el tenis argentino. En una superficie donde el servicio y los puntos cortos suelen marcar diferencias determinantes, los jugadores nacionales buscarán romper con las estadísticas y dejar su huella en el tercer Grand Slam de la temporada.

Francisco Cerúndolo, la gran esperanza argentina
Todas las miradas estarán puestas sobre Francisco Cerúndolo, actual número uno del tenis argentino y protagonista de una de las mejores temporadas de su carrera.
El porteño llega a Wimbledon en un momento inmejorable tras conquistar el ATP 500 de Queen's Club, convirtiéndose en el primer argentino en ganar uno de los torneos más prestigiosos de la gira sobre césped. Además, ya había demostrado su adaptación a la superficie con el título conseguido en Eastbourne en 2023.
Actualmente ubicado entre los mejores del ranking mundial, Cerúndolo intentará trasladar su gran presente a un torneo donde todavía no logró los resultados esperados. Su debut será frente al español Jaume Munar, un rival exigente para comenzar el recorrido en Londres.

Juan Manuel Cerúndolo llega en ascenso
La gira previa también dejó buenas sensaciones para Juan Manuel Cerúndolo, quien consiguió en Eastbourne las primeras victorias de su carrera sobre césped y alcanzará el mejor ranking de su trayectoria.
El menor de los hermanos Cerúndolo tendrá un estreno complicado frente al español Alejandro Davidovich Fokina, reciente campeón del ATP de Mallorca.

Etcheverry apuesta a su experiencia
Tomás Etcheverry afrontará su quinta participación consecutiva en Wimbledon y aparece como uno de los argentinos con mayor experiencia reciente en el torneo.
El platense consiguió superar la primera ronda en las últimas ediciones, aunque llega tras despedirse rápidamente en Halle y Eastbourne. Su primer desafío será el italiano Lorenzo Sonego, especialista en la superficie y octavofinalista el año pasado.

Navone y Ugo Carabelli buscan consolidarse
Para Mariano Navone, Wimbledon representa una nueva oportunidad de seguir creciendo sobre una superficie poco habitual para los sudamericanos. El argentino tendrá un estreno de máxima exigencia frente al italiano Flavio Cobolli, reciente finalista de Roland Garros.
Por su parte, Camilo Ugo Carabelli disputará su segundo cuadro principal en Londres y buscará su primer triunfo en el torneo cuando enfrente al español Daniel Mérida.
Báez va por una nueva alegría en Londres
Sebastián Báez intentará reencontrarse con las buenas sensaciones en Wimbledon. Su única victoria en el torneo llegó en 2022 y ahora buscará ampliar ese registro ante el alemán Jan-Lennard Struff.

Tres debutantes argentinos en la Catedral
La edición 2026 tendrá además el estreno absoluto de tres representantes nacionales en el cuadro principal masculino.
Thiago Tirante, que ya sumó una victoria sobre césped en Eastbourne, enfrentará al húngaro Fabián Marozsán.
Román Burruchaga tendrá una prueba de fuego frente al australiano Alex de Miñaur, actual número seis del mundo.
Mientras tanto, Marco Trungelliti debutará en Wimbledon ante el estadounidense Martin Damm Jr.
Presencia argentina también en el cuadro femenino
En el torneo femenino, la principal expectativa estará puesta en Solana Sierra, quien debutará frente a la húngara Anna Bondár. La marplatense llega con experiencia reciente sobre césped y podría cruzarse en segunda ronda con una de las máximas candidatas al título, la estadounidense Coco Gauff.
También regresará a un Grand Slam Nadia Podoroska, que volverá a competir en Wimbledon gracias a su ranking protegido. La rosarina tendrá un estreno de máxima dificultad frente a la ucraniana Marta Kostyuk, campeona del WTA 1000 de Madrid.
Una superficie históricamente desafiante
Los números reflejan por qué Wimbledon representa un reto tan exigente para los argentinos. El césped premia el saque, la agresividad y la resolución rápida de los puntos, aspectos que históricamente favorecieron más a los jugadores europeos, australianos y norteamericanos.
Sin embargo, el presente invita al optimismo. Con Cerúndolo llegando en el mejor momento de su carrera, una nueva generación consolidada en el circuito y varios jugadores acumulando experiencia sobre pasto, la delegación argentina buscará escribir una historia diferente en el All England Club.
La Catedral del tenis abre una vez más sus puertas y los argentinos ya están listos para afrontar uno de los desafíos más difíciles y prestigiosos del calendario mundial.




