Rosario volvió a ratificar su condición de Ciudad del Deporte al recibir una nueva jornada de alto nivel internacional. En un estadio cubierto de Newell's colmado de espectadores, la Selección Argentina masculina de vóley disputó su último compromiso preparatorio antes del inicio de la Liga de Naciones 2026 (VNL) frente a un rival de jerarquía como Bulgaria, actual subcampeón mundial.
En un encuentro intenso y de gran nivel, el conjunto europeo se impuso por 3-1, con parciales de 25-18, 19-25, 25-19 y 25-21. Sin embargo, más allá del resultado, la noche estuvo marcada por el acompañamiento masivo del público rosarino, que convirtió el estadio rojinegro en una verdadera fiesta del vóley.

Desde mucho antes del inicio del partido el clima ya era especial. Con las tribunas repletas y una atmósfera cargada de entusiasmo, los hinchas acompañaron cada acción del seleccionado argentino, que utilizó este amistoso para ultimar detalles de cara a uno de los principales desafíos de la temporada.
Bulgaria mostró desde el comienzo por qué ocupa un lugar entre las potencias actuales del vóley mundial. La visita aprovechó los errores no forzados del equipo argentino y tomó rápidamente el control para quedarse con el primer parcial por 25-18.
La reacción albiceleste llegó en el segundo set. Con mayor agresividad en ataque y el respaldo constante del público, Argentina logró imponer condiciones y niveló el marcador tras adjudicarse el parcial por 25-19.
El tercer capítulo fue el más equilibrado de la noche. Ambos equipos intercambiaron puntos durante gran parte del desarrollo, aunque en el tramo decisivo los europeos encontraron mayor eficacia para cerrar el set nuevamente por 25-19.
En el cuarto parcial, Los Pibes intentaron extender la definición y ofrecieron una gran resistencia ante uno de los seleccionados más fuertes del momento. Sin embargo, Bulgaria mantuvo la solidez en los puntos clave y selló la victoria con un ajustado 25-21.
Finalizado el encuentro, uno de los momentos más emotivos de la noche tuvo como protagonista al armador santafesino Luciano De Cecco, quien recibió un reconocimiento especial por su destacada trayectoria con la camiseta nacional. Además, el premio al jugador más valioso del partido quedó en manos del búlgaro Alexandr Nikolov, una de las figuras de la actualidad internacional.
La presentación en Rosario también sirvió para promocionar el próximo Campeonato Sudamericano de Vóley, que se disputará en territorio santafesino y que promete convertirse en otro gran acontecimiento deportivo para la provincia.
Ahora el foco está puesto en la Liga de Naciones. El seleccionado argentino viajará a Brasil para afrontar la primera etapa del certamen, donde debutará el 10 de junio frente a Serbia. Luego se medirá con Irán, volverá a cruzarse con Bulgaria y cerrará la primera semana ante el local Brasil.
Con una multitud acompañando y el respaldo de una ciudad que volvió a responder a la altura de las grandes ocasiones, Argentina cerró su preparación internacional y comienza a transitar el camino hacia una nueva edición de la principal competencia anual del vóley mundial.




