El club rosarino desarrolla una propuesta que integra a personas con y sin discapacidad en un mismo equipo y bajo las mismas reglas. Sport78 dialogó con Eber Sosa Bianciotto, referente de la iniciativa, en la previa del 9.º Encuentro Nacional de Mixed Ability que se realizará en Córdoba.
El rugby también puede ser una herramienta de inclusión, encuentro y desarrollo personal. En Old Resian Club de Rosario, esa premisa se transforma en una experiencia concreta a través del Rugby Mixed Ability, una modalidad que permite que personas con y sin discapacidad compartan una misma cancha, un mismo equipo y las mismas reglas.
La iniciativa busca generar un espacio en el que todos puedan participar en igualdad de condiciones, utilizando al deporte como una herramienta para fortalecer los vínculos, promover la inclusión social y derribar barreras.
¿Cómo nació la iniciativa de Old Resian de incorporarse al rugby Mixed Ability y qué significa hoy para el club tener este espacio?
Nació del deseo profundo de que el club sea verdaderamente un lugar para todos, derribando las barreras que muchas veces distancian a las personas con discapacidad del deporte de conjunto y competitivo. Esta búsqueda de inclusión no es un hecho aislado, sino que forma parte de la historia y la esencia de Old Resian: un club que siempre buscó abrir caminos, siendo pionero en el desarrollo del rugby femenino en la región y uno de los primeros en impulsar la escuelita de rugby infantil en Rosario.
Incorporar el Mixed Ability fue un paso natural en esa misma trayectoria. Hoy en día, este espacio es un pilar de nuestra identidad: representa la diversidad en la cancha y la demostración cotidiana de que el rugby es un punto de encuentro donde cada persona cuenta y se siente parte con el mismo orgullo.
Para quienes todavía no conocen esta modalidad, ¿qué diferencia al Mixed Ability de otras propuestas de rugby inclusivo?
La gran diferencia es que el Mixed Ability no es un rugby "adaptado" ni una categoría paralela o recreativa con reglas especiales. Se juega al rugby XV tradicional, con el mismo reglamento y en la misma cancha. En el equipo conviven jugadores con discapacidad y facilitadores (jugadores sin discapacidad) que juegan juntos, a la par, asumiendo los mismos compromisos tácticos y físicos. No se trata de "dar una oportunidad", sino de compartir un equipo real donde todos compiten y disfrutan bajo las mismas condiciones.
En el Mixed Ability juegan personas con y sin discapacidad bajo las mismas reglas. ¿Qué sucede dentro de la cancha cuando esa igualdad se transforma en una experiencia concreta de juego y competencia?
Sucede algo mágico y profundamente natural: las etiquetas desaparecen. Cuando el árbitro pita el inicio, ya no hay "jugadores con" o "jugadores sin" discapacidad; hay compañeros de equipo, un rival, un pase que tiene que salir bien, un tackle y una estrategia que ejecutar. La cancha actúa como un nivelador absoluto donde el foco está en el rendimiento del equipo, la camaradería y la intensidad del juego. Esa igualdad teórica se transforma en confianza, respeto mutuo y deportividad pura.
¿Qué cambios genera esta modalidad en quienes participan, tanto en los jugadores con discapacidad como en aquellos que no la tienen?
Para los jugadores con discapacidad, el impacto es enorme en términos de autonomía, autoestima, sentido de pertenencia y acondicionamiento físico. Se reconocen como deportistas en plenitud. Para los facilitadores y personas sin discapacidad, transforma radicalmente la mirada sobre la diversidad: desmantela prejuicios, enseña empatía real y redefine lo que significa el trabajo en equipo. A todos nos cambia la perspectiva dentro y fuera de la cancha.
¿Cómo fue el proceso de adaptación del club y de los propios jugadores para construir un equipo donde todos tengan el mismo protagonismo?
Fue un proceso de aprendizaje colectivo y constante. Desde el club, implicó capacitar al staff y sobre todo, naturalizar la presencia del equipo en la vida cotidiana de la institución. Entre los jugadores, la clave fue entender que la ayuda no se da desde la condescendencia, sino desde la exigencia y el apoyo mutuo de cualquier equipo de rugby. El verdadero protagonismo compartido se construyó entrenamiento a entrenamiento, compartiendo el vestuario, los viajes, las charlas técnicas y el tercer tiempo.
Old Resian va a participar del 9.º Encuentro Nacional de Mixed Ability, el 21 y 22 de noviembre en Córdoba. ¿Con qué expectativas llega el club a este encuentro?
Llegamos con muchísima ilusión, orgullo y motivación. Deportivamente, queremos consolidar nuestro juego y medirnos en la cancha dando lo mejor de cada uno. Pero sobre todo, llegamos con la expectativa de vivir dos jornadas intensas de puro rugby, fortalecer la cohesión del grupo, disfrutar la experiencia del viaje en delegación y dejar bien en alto los colores y los valores de Old Resian.
En un evento que reúne delegaciones y clubes de distintos puntos del país, ¿qué importancia tiene para ustedes poder encontrarse con otros equipos que transitan experiencias similares?
Es fundamental porque reafirma que no estamos solos en este camino. Encontrarse con otros clubes de todo el país permite intercambiar aprendizajes, compartir desafíos comunes y visibilizar que el movimiento de Mixed Ability sigue creciendo con fuerza en Argentina. Además, estos encuentros crean lazos de amistad entre delegaciones que perduran en el tiempo y nutren la mística de este deporte.
Más allá de los resultados deportivos, ¿qué creen que se llevan los jugadores después de participar de una competencia como esta?
Las giras de rugby generan un halo que es difícil de explicar, una mística única que solo se vive compartiendo viaje, vestuario y cancha. Más allá de lo deportivo, se llevan vivencias inolvidables: la alegría de viajar con amigos, el recuerdo de cada tackle y try festejado juntos, y el valor de haber superado exigencias en equipo. Se vuelven con la mochila llena de historias, anécdotas del tercer tiempo y un sentido de autoconfianza y pertenencia que los acompaña para siempre.
¿Qué lugar ocupa el Mixed Ability dentro del proyecto institucional de Old Resian y qué respuesta han encontrado dentro de la comunidad del club?
Es un espacio que se viene ganando su lugar paso a paso y que todavía está en un proceso constante de crecimiento y aprendizaje. La realidad es que la comunidad del club aún lo está conociendo y descubriendo. Cada entrenamiento, cada partido y cada viaje son oportunidades para acercar la propuesta a los socios, dirigentes y familias. Quienes se van aproximando y lo ven de cerca se encuentran con una experiencia sumamente enriquecedora, y el desafío constante es seguir visibilizándolo para que cada vez más gente se sume y lo sienta como propio.
Si alguien que nunca tuvo contacto con el Mixed Ability está viendo esta entrevista, ¿qué le dirías para invitarlo a acercarse, conocer la propuesta y formar parte?
Le diría que no lo dude, que se acerque al club a mirar un entrenamiento o a tomar unos mates. Que va a encontrar un espacio auténtico, exigente, divertido y sumamente humano. Ya sea para jugar, para colaborar como facilitador, como entrenador o simplemente para apoyar desde afuera, en el Mixed Ability de Old Resian hay un lugar listo para cada persona que tenga ganas de ser parte de algo verdaderamente transformador.
Desde Sport78 y Digital Sport celebramos iniciativas como la de Old Resian, que hacen del deporte un espacio cada vez más inclusivo y accesible. Acompañamos al rugby en su crecimiento y difusión, con una amplia propuesta de indumentaria y equipamiento para la disciplina, disponible en nuestros locales y en Digital Sport.




