El argentino Sebastián Báez hizo historia en Brasil al vencer con autoridad al francés Alexandre Muller por 6-2 y 6-3 en la final del ATP 500 de Río de Janeiro.
Con este triunfo, el bonaerense retuvo el título y se convirtió en el primer jugador en la historia del torneo en lograrlo. Más de 6.200 espectadores en el Estadio Guga Kuerten fueron testigos de una actuación impecable del tenista albiceleste, quien sigue consolidándose en el circuito.
Desde el inicio del partido, Báez impuso su jerarquía. En el primer set, logró dos quiebres clave en el tercer y séptimo game, lo que le permitió cerrar la manga con un cómodo 6-2. Aunque Muller contó con oportunidades para recuperar terreno, no pudo concretarlas ante la solidez del argentino.
En el segundo parcial, el desgaste físico comenzó a pasarle factura al francés y Báez no dejó pasar la oportunidad. Con un quiebre en el séptimo juego, encaminó su triunfo con un juego agresivo y preciso, demostrando por qué se siente tan cómodo en la arcilla carioca.

Un especialista en finales
Con esta victoria, Báez suma siete títulos en el circuito ATP, consolidándose como un especialista en definiciones. A lo largo de su carrera, ha disputado nueve finales y ha salido victorioso en torneos como Estoril (2022), Winston-Salem, Kitzbühel y Córdoba (2023), además de Río y Santiago en 2024.
Su efectividad en finales es destacable y, tras la consagración, el bonaerense no ocultó su emoción: “Estoy orgulloso por toda la semana, sobre todo por lo difíciles que fueron los meses anteriores. Intento dejar todo en cada partido. Las finales son diferentes, uno quiere ganar e intento enfocarme en el juego. El apoyo de mi equipo es clave para eso”, expresó tras el encuentro.
Muller, por su parte, llegaba como el gran verdugo de los argentinos en el torneo, tras eliminar a Tomás Etcheverry, Francisco Cerúndolo y Francisco Comesaña en rondas anteriores. Sin embargo, no pudo completar su póker de triunfos ante tenistas albicelestes y se vio superado por la contundencia de Báez.

Un cierre de torneo con un invitado especial
La ceremonia de premiación contó con un momento emotivo cuando Juan Martín del Potro subió al polvo de ladrillo para entregarle el trofeo al campeón. El extenista tandilense, ovacionado por el público brasileño en recuerdo de su medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Río 2016, compartió un cálido momento con Báez, quien solo tomó el micrófono unos segundos para agradecer: “Muchas gracias a todos por esta semana. Fueron momentos difíciles, pero volver acá es muy especial, me hacen sentir como en casa”, expresó.
Un renacer tras un inicio complicado
El título en Río significa mucho más que una defensa exitosa para Báez. Luego de un cierre de temporada 2024 complicado y un inicio de 2025 con nueve derrotas consecutivas, el argentino buscó recuperar su nivel bajando al circuito Challenger. Su participación en el Challenger 125 de Rosario, donde alcanzó las semifinales, y su desempeño en el Argentina Open fueron señales de que su juego estaba volviendo. Ahora, con el bicampeonato en Río, parece haber reencontrado la confianza que lo llevó a lo más alto.
El próximo desafío de Báez será en el ATP 250 de Santiago, donde buscará revalidar el título obtenido en 2024. Como tercer preclasificado, debutará en la segunda ronda, esperando por el ganador entre un tenista proveniente de la clasificación o Francisco Comesaña.
Con esta conquista, Sebastián Báez reafirma su estatus como una de las grandes promesas del tenis argentino y deja en claro que sigue siendo un rival temible en el circuito de polvo de ladrillo.




