El Masters 1000 de Montecarlo tuvo una final de alto nivel en la que Jannik Sinner se quedó con el título tras superar a Carlos Alcaraz por 7-6(5) y 6-3, resultado que además le permitió recuperar el número uno del ranking mundial.
En un duelo que también definía la cima del circuito, el italiano mostró mayor solidez en los momentos clave y sumó una nueva corona en su carrera, en el que fue el decimoséptimo enfrentamiento entre ambos. El español llegaba con ventaja en el historial, pero no logró sostenerla en esta ocasión.
El primer set comenzó favorable a Alcaraz, quien logró un quiebre temprano y se adelantó 2-0, apostando a intercambios largos para incomodar a su rival. Sin embargo, Sinner reaccionó con agresividad, emparejó el trámite y llevó la definición al tie break, donde aprovechó los errores del murciano para quedarse con la manga inicial.
En el segundo parcial, el español volvió a tomar la iniciativa y se colocó 3-1 arriba. Pero la irregularidad volvió a aparecer en su juego y Sinner no la desaprovechó, recuperando terreno con un tenis más variado y efectivo.
Con el control del partido en sus manos, Sinner encadenó varios juegos consecutivos y cerró el encuentro con autoridad, imponiéndose 6-3 en el segundo set para sellar la victoria.
El triunfo no solo le permitió levantar el trofeo en Montecarlo, sino también reafirmarse como la gran referencia del tenis mundial en la actualidad, recuperando la cima del ranking tras una final que estuvo a la altura de las expectativas.




