El norirlandés conquistó el tan esquivo Masters y se convirtió en el séptimo jugador en completar el Grand Slam.
Después de 16 intentos y más de una década de frustraciones, Rory McIlroy finalmente logró enfundarse la mítica chaqueta verde del Masters de Augusta, el único título que le faltaba para inscribir su nombre en una de las listas más exclusivas del golf mundial: la del Grand Slam.
A los 35 años, el golfista norirlandés selló su lugar entre los grandes del deporte al imponerse en un emocionante desempate tras una ronda final cargada de tensión. De este modo, se suma a un grupo selecto de solo siete jugadores que han ganado los cuatro torneos más importantes del calendario: el PGA Championship, el US Open, el Abierto Británico y ahora, finalmente, el Masters de Augusta.
Un triunfo que tardó en llegar
Desde su debut en Augusta hace 16 años, McIlroy había soñado con este momento. Su historia con el Masters tiene tintes de drama, como en 2011, cuando llegó al último día como líder, pero una ronda final para el olvido lo relegó al puesto 15. Esa jornada fue un punto de inflexión en su carrera, y desde entonces, la chaqueta verde se transformó en una obsesión.
Pero 2025 trajo un desenlace distinto. Aunque no le faltaron obstáculos, McIlroy se mantuvo como líder hasta el hoyo 13 del último día, donde un mal tiro lo llevó al agua y reavivó los fantasmas del pasado. La paridad en la tabla obligó a definir el torneo en un playoff, donde el norirlandés supo imponer su jerarquía.
En ese hoyo de desempate, y con la presión máxima sobre sus hombros, McIlroy ejecutó con precisión quirúrgica y se alzó, al fin, con el trofeo más esquivo de su carrera. Su emoción al colocarse la chaqueta verde reflejaba años de lucha, frustración y perseverancia.

Un Grand Slam para la eternidad
Con este título, Rory McIlroy se une a un grupo legendario de golfistas que completaron el Grand Slam a lo largo de sus carreras. La lista está compuesta por nombres que marcaron épocas:
- Bobby Jones (1930)
- Gene Sarazen (1935)
- Ben Hogan (1953)
- Gary Player (1965)
- Jack Nicklaus (1966)
- Tiger Woods (2000)
- Rory McIlroy (2025)
El logro no requiere que los cuatro títulos se ganen en un mismo año, pero sí que cada uno figure alguna vez en el palmarés del jugador. McIlroy ya había conquistado el PGA, el US Open y el British Open, pero el Masters era la pieza que faltaba para completar el rompecabezas.
Una jornada para la historia del deporte
Aunque muchos no sigan el golf habitualmente, la hazaña de McIlroy merece un lugar destacado en el panorama deportivo. No solo cerró un capítulo pendiente en su carrera, sino que también escribió una nueva página en los libros de historia del golf, convirtiéndose en leyenda viva de este deporte.




