
La Selección Argentina de rugby protagonizó una remontada memorable en Edimburgo: venció 33-24 a Escocia por la tercera fecha de la Nations Series, después de estar 21-0 abajo en la primera mitad. Con este triunfo, el equipo de Felipe Contepomi cerró una actuación clave que le garantiza ser cabeza de serie en el Mundial 2027.
El duelo en Murrayfield comenzó cuesta arriba para Argentina. A los cinco minutos, Juan Cruz Mallía recibió tarjeta amarilla por un knock on intencional y el local aprovechó de inmediato: try de Jack Dempsey y conversión de Finn Russell para el 7-0. Ya con igualdad numérica, los escoceses mantuvieron el control y ampliaron con un nuevo try de Ewan Ashman, seguido nuevamente por el pie de Russell para el 14-0.

Los Pumas no lograban reaccionar y, para colmo, Mallía desperdició dos chances claras a los postes. El cierre del primer tiempo mostró a un equipo argentino errático, superado y sin puntos a favor.
El inicio del complemento tampoco trajo alivio: otro try de Ashman llevó la diferencia a 21-0 y encendió aún más las alarmas. Pero a los 9 minutos llegó el punto de inflexión: amonestación a Blair Kinghorn, que abrió la puerta para la respuesta argentina. Fue allí cuando apareció el liderazgo del capitán Julián Montoya, quien apoyó el primer try albiceleste, convertido por Santiago Carreras para el 21-7.

La reacción cobró impulso inmediato con una gran anotación de Rodrigo Isgró, aunque Escocia estiró a 24-12 con un penal de Russell. Desde ese momento, el partido cambió de dueño: Los Pumas dominaron con autoridad y apoyaron tres tries consecutivos, obra de Pedro Rubiolo, Pablo Matera y Julio Piccardo, para sellar un 33-24 inolvidable.
Con una producción llena de carácter y buen rugby, Argentina no solo consiguió un triunfo resonante en una de las canchas más exigentes del mundo, sino que además aseguró su lugar como cabeza de serie en el Mundial 2027, un logro fundamental pensando en el próximo gran objetivo del seleccionado.




