Con goles de Claudio Aquino y Damián Fernández, Vélez Sarsfield venció 2-0 a Huracán y se coronó como el nuevo campeón del fútbol argentino.
El equipo de Liniers, dirigido por Gustavo Quinteros, se mostró sólido y superó la presión tras la reciente derrota en la final de la Copa Argentina, logrando el título sin depender de otros resultados.
Con esta victoria, el Fortín demostró su fortaleza, cerrando el certamen en lo más alto de la tabla y dejando sin importancia lo que ocurriera en el partido de Talleres, su escolta. Una conquista que reafirma su lugar entre los grandes del fútbol argentino.
Dominio de principio a fin
El partido comenzó con Huracán intentando tomar la iniciativa y buscando jugar en campo rival. Sin embargo, una interrupción inusual a los 4 minutos —un dron con una bandera quemera sobrevoló el estadio— marcó el inicio de un encuentro que rápidamente comenzó a inclinarse a favor de Vélez.
A medida que pasaron los minutos, el equipo de Quinteros tomó el control del juego. Las primeras chances claras llegaron a través de Brian Romero, quien no pudo definir con precisión, y Claudio Aquino, cuyo cabezazo fue desviado espectacularmente por el arquero Galíndez, figura en los primeros tramos.
La apertura del marcador llegó a los 30 minutos. Aquino, tras un pase preciso, remató cruzado para vencer finalmente al arquero. Aunque inicialmente el asistente marcó posición adelantada, el VAR validó el gol y desató la celebración en las tribunas.
Ya con la ventaja, Vélez mantuvo la intensidad y amplió la diferencia a los 10 minutos del segundo tiempo. Un rebote tras un disparo contenido por Galíndez le quedó a Damián Fernández, quien no perdonó y marcó el 2-0.


Un complemento sin sobresaltos
En la segunda mitad, Huracán intentó reaccionar. Con mucha actitud, buscó descontar a través de centros y jugadas a balón parado, pero se encontró con una defensa fortinera bien plantada y un Lucas Hoyos seguro bajo los tres palos.
El momento más tenso del complemento ocurrió a los 10 minutos, cuando Ramón “Wanchope” Ábila, en un intento de tijera, impactó accidentalmente a Valentín Gómez, quien tuvo que ser reemplazado tras ser asistido en el campo.
Vélez, sin embargo, recuperó el control del juego y manejó el balón con inteligencia para dejar que el tiempo transcurriera. Huracán no logró generar peligro real, y el Fortín cerró el partido con autoridad.
El festejo de un equipo que no se rindió
Tras el pitazo final, jugadores, cuerpo técnico e hinchas explotaron en júbilo. Vélez Sarsfield se alzó con un título que premia su regularidad y fortaleza a lo largo de la temporada. Este logro no solo representa la consagración en la Liga Profesional 2024, sino también un impulso emocional tras el duro golpe sufrido en la final de la Copa Argentina.




