El rosarino cerró su ciclo con la Albiceleste con una actuación inolvidable: convirtió un gol, asistió en dos oportunidades y fue protagonista de la goleada 3-0 ante Benín en un Monumental rendido a sus pies.
La noche que nadie quería que llegara finalmente se hizo realidad. Lionel Messi jugó por última vez con la camiseta de la Selección Argentina y lo hizo de la manera que mejor lo representa: siendo protagonista, asistiendo, marcando y disfrutando junto a sus compañeros en una jornada cargada de emoción.
El Monumental fue una fiesta desde mucho antes del comienzo. Una enorme camiseta con la leyenda “Gracias 10” cubrió parte del campo de juego y el rosarino recibió una ovación interminable cuando salió a la cancha. También hubo un reconocimiento por parte del rival: Sessi D'Almeida, capitán de Benín, le entregó un regalo a Messi antes del silbatazo inicial.
Benín resistió durante el primer tiempo
Argentina tuvo el control de la pelota, pero encontró dificultades para generar peligro ante un seleccionado de Benín que se plantó con orden y cerró los espacios.
El equipo de Lionel Scaloni no pudo romper el cero durante la primera mitad y se fue al descanso con la sensación de que todavía quedaba mucho por hacer.
Pero si algo marcó la carrera de Messi con la Albiceleste fue su capacidad para aparecer cuando el partido lo necesitaba.

El capitán encendió la fiesta
En el complemento, Argentina encontró rápidamente el camino. Messi asistió a Nicolás Otamendi, otro de los históricos de la Selección que también transita sus últimos capítulos con la camiseta argentina, y el defensor convirtió para abrir el marcador.
El 10 no se conformó. Poco después volvió a participar directamente en el segundo gol: esta vez encontró a Nicolás Paz, quien recibió la pelota y sacó un espectacular zurdazo al ángulo para establecer el 2-0.
Dos asistencias en una noche que ya era especial. Pero todavía faltaba el momento que todo el Monumental estaba esperando.
El último gol del 10
A los 71 minutos, Messi tuvo la posibilidad de convertir desde el punto penal. Tomó la pelota, acomodó el remate y definió con la tranquilidad que tantas veces mostró durante su carrera.
Gol de Messi. 3-0 y fiesta total en el Monumental.
El rosarino todavía tuvo una última oportunidad para cerrar su despedida con un doblete. A los 89 minutos, su remate se estrelló contra el palo derecho del arco de Benín y le negó la posibilidad de sumar otro tanto a una noche perfecta.
No hizo falta. La fiesta ya estaba completa.
Una historia que llegó a su final
Messi cerró así una historia de más de dos décadas con la Selección Argentina, desde aquel debut en 2005 hasta la noche en la que recibió el último abrazo del público argentino.
En ese recorrido quedaron 126 goles, dos títulos de Copa América —2021 y 2024 y, sobre todo, la conquista del Mundial de Qatar 2022, el trofeo que durante tantos años persiguió y que finalmente levantó como capitán.
Pero las estadísticas apenas alcanzan para dimensionar lo que significó Messi para la Selección. Fueron años de alegrías y frustraciones, finales perdidas, críticas, renuncias, regresos y, finalmente, una generación que pudo verlo cumplir todos sus sueños con la camiseta argentina.
Y también está Rosario.
Porque el 10 que esta noche se despidió de la Selección nació en nuestra ciudad y llevó el nombre de Rosario por todo el mundo. Desde las calles de la ciudad hasta los estadios más importantes del planeta, Messi convirtió su origen rosarino en parte inseparable de su historia.
Por eso, desde Sport78 y Digital Sport queremos decirte gracias, Leo. Gracias por representar a Argentina y también a Rosario como nadie. Gracias por cada emoción y por todos esos momentos inolvidables que sentimos como propios.




