La última tanda de pruebas privadas de Fórmula 1 en Montmeló dejó buenas sensaciones dentro de Alpine. El A526 mostró un ritmo competitivo, con Franco Colapinto destacándose al inicio de la semana y Pierre Gasly cerrando con un sólido rendimiento, lo que alimenta el optimismo de cara a la próxima temporada.
En la jornada final, el piloto francés finalizó 5° tras completar 78 vueltas, en una sesión exigente donde el foco principal estuvo en sumar kilometraje y recopilar datos clave para el desarrollo del monoplaza. Aunque los tiempos no son oficiales, en la escudería valoraron la constancia y la fiabilidad del auto.
El mejor registro del viernes fue para Charles Leclerc (Ferrari) con 1:16.653, seguido por Oscar Piastri y Max Verstappen, en una tabla ajustada entre los principales equipos. Más atrás se ubicaron Oliver Bearman, Gasly, Gabriel Bortoleto, Fernando Alonso y Valtteri Bottas.
Puertas adentro, el mensaje es claro: acumular experiencia, entender el nuevo paquete técnico y llegar en forma al debut. En ese contexto, Flavio Briatore elevó la expectativa al asegurar que la categoría verá “un nuevo Colapinto”, más maduro y mejor preparado. El propio piloto argentino remarcó que estas jornadas fueron fundamentales para aprender y afinar detalles antes del inicio del campeonato.
Con un auto confiable y señales alentadoras en pista, Alpine se va de Barcelona con impulso renovado y la ilusión de dar un salto competitivo en la temporada que se avecina.




