El automovilismo argentino vivió una jornada inolvidable con el regreso de la Fórmula 1 a la vía pública. Franco Colapinto rodó por primera vez en un monoplaza por las calles de Buenos Aires ante más de 600 mil personas, en un evento que marcó un hito tras 14 años sin actividad oficial de la categoría en el país.
El joven piloto de 22 años se lució al volante de dos máquinas emblemáticas: el Lotus E20 y una réplica de la histórica Flecha de Plata de Juan Manuel Fangio, con la que el legendario corredor se consagró campeón mundial en 1954 y 1955.
El evento, desarrollado en el circuito callejero de Palermo, se extendió durante más de seis horas y contó con shows musicales y la presencia de distintas figuras. Colapinto realizó tres salidas a pista, donde mostró su talento y hasta llevó al límite al Lotus E20, que terminó con los escapes al rojo vivo, desatando la ovación del público.
Uno de los momentos más emotivos se dio en el cierre, cuando el piloto recorrió el trazado en un micro descapotable, saludando a los fanáticos que colmaron las calles y acompañaron cada instante del Road Show.
Desde la organización destacaron el impacto del evento. El objetivo es volver a posicionar a la ciudad como candidata para recibir nuevamente a la Fórmula 1, en una competencia global entre grandes capitales del mundo.
Con una convocatoria multitudinaria y una puesta en escena de primer nivel, Buenos Aires volvió a sentir el rugido de la Fórmula 1, en una jornada que alimenta la ilusión de su regreso definitivo.




