La 75ª edición del Gran Premio de Italia tuvo un cierre cargado de tensión en Monza. Mientras Franco Colapinto debió conformarse con el 17º puesto a bordo de un flojo Alpine, el foco de la carrera estuvo en el incidente interno de McLaren, que desató debate en todo el paddock.
El tetracampeón Max Verstappen volvió a imponer la superioridad de su Red Bull y ganó desde la pole, firmando la primera victoria bajo la gestión de Laurent Mekies tras la salida de Christian Horner. Sin embargo, el triunfo del neerlandés quedó en segundo plano ante lo ocurrido en la escudería naranja.

El McLaren Gate: polémica orden de equipo
Cuando restaban apenas cinco giros, Lando Norris marchaba segundo pero una parada en boxes de 5s87 lo relegó al tercer lugar detrás de Oscar Piastri, líder del campeonato con 324 puntos contra 293 de Norris. Para enmendar el error, el equipo ordenó al australiano devolverle la posición a su compañero, lo que dividió opiniones en la Fórmula 1.
“Creo que fue lo más justo”, sostuvo Norris tras el podio, mientras que Piastri reconoció que la situación “no lo dejó del todo conforme”, aunque acató la decisión.

Colapinto, sin margen en Alpine
El piloto argentino largó 17º y finalizó en el mismo lugar, tras una estrategia conservadora de Alpine que no dio resultados. Incluso, sobre el cierre, recibió la orden de dejarse superar por Pierre Gasly, decisión que lo incomodó:
“Nos faltó ritmo y nos costó progresar… Fue aburrido. Estoy con un poco de bronca”, declaró Colapinto tras la carrera.
Con este resultado, el balance interno en la escudería queda igualado: cinco veces terminó adelante Colapinto y cinco, Gasly.
Lo que viene
El campeonato sigue al rojo vivo. Mientras Verstappen reafirma su hegemonía y Red Bull celebra su victoria número 125, todas las miradas se centran en McLaren: la tensión entre Norris y Piastri promete ser uno de los condimentos principales de cara al próximo Gran Premio de Azerbaiyán.




