La conquista representa el primer trofeo de Copa Libertadores en las vitrinas del "Fogão", un logro que quedará grabado para siempre en la memoria de sus hinchas y que coloca al equipo en la élite del fútbol sudamericano.
En un Monumental colmado, Botafogo alcanzó la gloria al vencer 3-1 a Atlético Mineiro en una final para el recuerdo. A pesar de sufrir la expulsión de Gregore a los 35 segundos, el equipo carioca se sobrepuso y conquistó por primera vez el trofeo más prestigioso de América. Entre los campeones, destacaron los argentinos Víctor Barboza y Thiago Almada.

Una final marcada por la adversidad
El inicio del partido fue dramático para Botafogo: apenas comenzado, el árbitro Facundo Tello expulsó a Gregore tras una violenta infracción contra Fausto Vera. Con un hombre menos desde el primer minuto, el "Fogão" parecía estar en desventaja, pero logró resistir los embates iniciales de Atlético Mineiro, que dominó la posesión y generó las llegadas más peligrosas.
Sin embargo, a los 35 minutos, el equipo dirigido por Artur Jorge dio el primer golpe. Thiago Almada, en una gran jugada individual, habilitó a Luiz Henrique, quien definió con precisión para abrir el marcador.
Minutos después, una revisión del VAR determinó un penal para Botafogo tras una salida temeraria del arquero Éverson. Alex Telles tomó la responsabilidad y, con un remate cruzado al palo izquierdo, amplió la ventaja a 2-0 antes del descanso.

Atlético Mineiro reaccionó, pero no alcanzó
En el segundo tiempo, el "Galo" salió decidido a descontar. Con los ingresos de Mariano, Bernard y Eduardo Vargas, encontró rápidamente el gol. El delantero chileno cabeceó un centro preciso y dejó sin opciones al arquero John, poniendo el 2-1 en el marcador.
Atlético Mineiro presionó con intensidad en busca del empate, pero la defensa de Botafogo resistió con solvencia. En el tiempo agregado, Júnior Santos aprovechó un contraataque letal para sentenciar el 3-1 definitivo, desatando la euforia de los hinchas cariocas.
Un camino lleno de desafíos
El título marca un hito en la historia de Botafogo, que superó obstáculos en cada etapa del torneo. En su camino hacia la consagración, dejó atrás a equipos históricos como Peñarol, São Paulo y Palmeiras, culminando su recorrido con una actuación inolvidable en la final ante Atlético Mineiro.




