En una noche brillante en el estadio Lusail, el Real Madrid se coronó campeón de la Copa Intercontinental al derrotar 3-0 al Pachuca, con un regreso estelar de Kylian Mbappé, un golazo de Rodrygo y un penal convertido por Vinicius Junior, reciente ganador del premio FIFA al mejor jugador del año.
Con este triunfo, el conjunto Merengue alcanzó su quinto título en 2024, igualando su récord histórico de trofeos en un año, establecido en 2017. Además de la Copa Intercontinental, el Madrid ya había ganado la Liga de Campeones, La Liga española, la Supercopa de España y la Supercopa de Europa, consolidándose como el equipo más dominante del fútbol mundial en la temporada.

El dominio blanco en Lusail
El técnico Carlo Ancelotti, quien se convirtió en el entrenador más exitoso en la historia del club con 15 títulos, volvió a demostrar su capacidad para gestionar estrellas en partidos decisivos. Desde el inicio, el Madrid se mostró superior ante un Pachuca que no logró mantener el nivel que lo llevó a sorprender a otros rivales en el torneo.
Kylian Mbappé abrió el marcador a los 37 minutos, empujando un balón servido desde el costado en una jugada donde el conjunto europeo desbordó por completo la defensa mexicana. El delantero francés, quien regresaba tras una lesión, fue una de las figuras del encuentro antes de ser sustituido a los 62 minutos con el marcador ya definido.
El segundo gol llegó en el minuto 53, cuando Rodrygo deslumbró con una jugada individual y un potente disparo desde el borde del área que dejó sin opciones al arquero Carlos Moreno. Aunque el VAR revisó la jugada por una posible posición adelantada, el gol fue ratificado, desatando la euforia de la afición madridista.
Finalmente, Vinicius Junior selló la victoria desde el punto penal a los 84 minutos, tras una falta dentro del área que no dejó dudas al árbitro. El brasileño, quien fue galardonado un día antes en Qatar, coronó así una actuación sólida del equipo.

Un torneo renovado
La Copa Intercontinental, que recupera el nombre del antiguo enfrentamiento entre los campeones de Europa y Sudamérica, ahora incluye a los ganadores de las seis confederaciones del mundo y se disputará anualmente. Este torneo reemplaza al tradicional Mundial de Clubes, que será reformulado como un certamen ampliado a partir de 2025 y se jugará cada cuatro años en Estados Unidos.
En esta edición, el Real Madrid llegó directamente a la final como campeón europeo, mientras que Pachuca sorprendió al superar al Botafogo de Brasil y al Al Ahly de Egipto para enfrentarse al gigante español.
Un sueño que quedó corto para Pachuca
A pesar de su valentía y el camino destacado que recorrieron, los Tuzos no lograron competir ante el poderío del Real Madrid. La diferencia de jerarquía y experiencia fue evidente en el campo, y el conjunto mexicano no pudo generar peligro real para inquietar a la defensa blanca.
El Real Madrid, una vez más, demostró por qué es considerado uno de los equipos más grandes del mundo, reafirmando su hegemonía en un torneo renovado y marcando un nuevo capítulo en su rica historia de éxitos.




