La selección argentina de tenis superó 3-1 a Países Bajos como visitante y se clasificó a los cuartos de final de la Copa Davis, una instancia que disputará entre el 18 y el 23 de noviembre en Bologna, Italia.
El equipo capitaneado por Javier Frana definió la serie gracias al triunfo de Horacio Zeballos y Andrés Molteni en el punto de dobles, al imponerse por 6-3 y 7-5 frente a Sander Arends y Botic Van de Zandschulp en el MartiniPlaza de Groningen. Con la clasificación asegurada, el duelo restante fue triunfo del local Jesper De Jong sobre Francisco Comesaña por 6-4 y 6-3.

La llave había quedado prácticamente sentenciada el viernes: Tomás Etcheverry se impuso a De Jong y Francisco Cerúndolo venció a Van de Zandschulp, lo que permitió a la Argentina adelantarse 2-0 en la serie.
Con esta victoria, el equipo nacional logró su gran objetivo del año: volver al Final 8 por segundo año consecutivo. En 2024, Argentina había quedado eliminada en cuartos de final ante Italia en Málaga.
Un golpe para Países Bajos
El equipo neerlandés no pudo contar con su mejor jugador, Tallon Griekspoor (31° del ranking), y pagó caro la ausencia. Tras haber sido finalista mundial en 2024, sufrió una derrota como local que no experimentaba desde 2014, cuando cayó ante Croacia en playoffs.

¿Por qué Argentina puede soñar con la Davis?
El sueño argentino no es sólo ilusión. Existen dos factores claves que fortalecen las chances:
- Unidad interna y el mejor plantel posible: tras años de conflictos dirigenciales y ausencias de figuras, el equipo recuperó a Zeballos, considerado el mejor doblista argentino de la historia y campeón este año en Roland Garros y el US Open. Hoy es referente absoluto dentro y fuera de la cancha.
- Un formato favorable: el Final 8 se jugará en series de un solo día, con dos singles y un dobles decisivo. Esto le da ventaja a equipos como Argentina, con singlistas sólidos y una pareja de dobles de élite, frente a países que dependen de una figura estelar.
Lo que viene
El próximo 17 de septiembre, en la Piazza Maggiore de Bologna, se realizará el sorteo que definirá al rival de Argentina en cuartos de final. El objetivo es claro: luchar por la segunda ensaladera de plata, después de la inolvidable conquista de 2016 con Juan Martín Del Potro como emblema.




