La Lepra mendocina escribió una de las páginas más gloriosas de su historia al consagrarse campeón de la Copa Argentina por primera vez, tras vencer por 5-3 en los penales a Argentinos Juniors, luego de igualar 2-2 en el tiempo regular en el estadio Juan Domingo Perón de Córdoba.
Con esta conquista, el conjunto dirigido por Alfredo Berti se suma a la prestigiosa lista de campeones del certamen federal, que hasta ahora contaba con solo siete ganadores distintos, y asegura además su clasificación a la Copa Libertadores 2026.
El recorrido de Independiente Rivadavia fue tan sólido como emocionante. El camino comenzó en San Luis, donde superó 1-0 a Estudiantes de Caseros con gol de Alejo Osella. En 16avos de final, protagonizó un duelo vibrante ante Platense, que terminó 2-2 en los 90 minutos y se definió desde los doce pasos (3-1), con una actuación decisiva del arquero Ezequiel Centurión, quien detuvo dos penales.

En octavos, los mendocinos volvieron a San Luis y vencieron 2-1 a Central Córdoba de Rosario con un tanto agónico de Mauricio Cardillo. Luego, en cuartos de final, mostraron su mejor versión para imponerse 3-1 a Tigre, con goles de Matías Fernández, Fabrizio Sartori y Ezequiel Bonifacio, metiéndose entre los cuatro mejores del torneo.
La semifinal los enfrentó a un rival de peso: River Plate. En un partido tenso y sin goles, los de Berti mostraron carácter y temple para ganar nuevamente en los penales, alcanzando así su primera final nacional.
En el último acto, frente a Argentinos Juniors, Independiente Rivadavia mantuvo su espíritu combativo. Tras el 2-2 en los 90 minutos, el arquero Gonzalo Marinelli se transformó en héroe al contener el penal decisivo de Tomás Molina, sellando la consagración y desatando la euforia de todo Mendoza.
Con esta gesta, la Lepra mendocina no solo conquista un título inédito, sino que marca un antes y un después en su historia, dejando su huella imborrable en el fútbol argentino.




