En una noche histórica para el fútbol santiagueño, Central Córdoba de Santiago del Estero se consagró campeón de la Copa Argentina al vencer por 1-0 a Vélez Sarsfield en el Estadio 15 de Abril de Santa Fe.
El triunfo, logrado gracias a un inesperado gol de Lucas Godoy en el segundo tiempo, marca el primer título de Primera División para el Ferroviario, que además aseguró su lugar en la Copa Libertadores 2025.
Para Vélez, esta es la segunda final perdida en el año, un golpe duro previo a la definición de la Liga Profesional el próximo domingo contra Huracán. El encuentro también estuvo marcado por tensiones en el campo y en las tribunas, culminando en incidentes entre jugadores e hinchas del Fortín tras el pitazo final.

Un primer tiempo discreto
La final comenzó con un nivel de juego poco vistoso. Durante gran parte de la primera mitad, ambos equipos se mostraron imprecisos y faltos de ideas. Un par de jugadas reflejaron este desarrollo: un lateral mal ejecutado por Central Córdoba que terminó en la tribuna y un intento fallido de Carrizo, de Vélez, que derivó en un saque de arco en lugar del córner que intentó reclamar.
Sin embargo, sobre el cierre del primer tiempo, el partido mostró chispazos de emoción. Vélez desaprovechó una peligrosa contra con tres jugadores frente a dos defensores, y poco después, Godoy ejecutó una espectacular chilena que obligó a una gran atajada de Marchiori, evitando lo que habría sido un golazo para el Ferroviario.
El gol del campeonato
Con la reanudación, ambos entrenadores movieron sus fichas. Omar De Felippe envió al colombiano Angulo al campo para sumar velocidad al ataque, mientras Gustavo Quinteros apostó por su figura, Aquino. La dinámica cambió, y el segundo tiempo fue más entretenido.
El único gol del partido llegó al minuto 64 en una jugada inesperada. Tras un contragolpe liderado por Angulo, Godoy recibió el balón por la derecha y lanzó un centro desviado que, contra todo pronóstico, se coló en el arco de Marchiori. Un mal intento convertido en obra maestra, que desató la euforia de los hinchas santiagueños.

Un final agitado y gloria santiagueña
Vélez intentó reaccionar, pero sus ataques carecieron de claridad. Su mejor oportunidad llegó sobre el final con un potente disparo de Valentín Gómez que se estrelló en el travesaño. La frustración se hizo evidente tanto en el banco como en las tribunas, donde los incidentes opacaron los últimos momentos del partido.
Central Córdoba, por su parte, defendió con uñas y dientes su ventaja, logrando así un título histórico. El Ferroviario no solo celebra su primer campeonato de Primera División, sino también una noche que quedará grabada en la memoria de sus hinchas.
El milagro santiagueño fue el broche de oro de una Copa Argentina que volvió a demostrar su capacidad para escribir historias inesperadas en el fútbol argentino.




